Clases online ante el COVID-19. Estos son los 5 consejos que están ayudando a los padres de familia para facilitar el regreso académico

Agosto 2020

Clases online es la respuesta que la mayoría de los sistemas educativos han emitido ante la nueva normalidad frente al COVID-19. Padres, madres y/o cuidadores de los menores también están haciendo frente al desafío preparándose para acomodarse al cambio. Por eso te compartimos los 5 consejos que están llevando a cabo muchos padres al rededor del mundo para transitar con tranquilidad este regreso a clases.

1. Cuida la salud emocional de tus hijos (as)

Toda adaptación al cambio lleva su tiempo. Por lo tanto es normal que tus hijos(as) sientan miedo, preocupación o rechazo ante lo que están viviendo. Recuérdales que, aunque no tenemos una fecha exacta, esta situación es temporal; no deben perder de vista que si estamos en casa es para cuidarnos nosotros y cuidar a los demás.

QUÉ HACER. A) Muéstrate tranquila (o), paciente y optimista ante el cambio. Los niños buscan respuestas en los mayores para saber cómo reaccionar ante las situaciones, parte de su conducta es un reflejo de lo que están aprendiendo de sus adultos más cercanos. B) Invítalos a que hablen sobre cómo se han sentido, dales opciones: hablarlo directamente contigo, hacerlo a través de juegos, dibujos o escribiendo en un diario. C) Promueve la convivencia. Motívalos a que sigan en contacto con sus amigos y con otros familiares, por ejemplo, a través de llamadas telefónicas o videollamadas.

QUÉ NO HACER. A) Evita mostrarte irritable, frustrada (o) y desesperada o) frente a tu hijo. Tus hijos están aprendiendo de ti, obsérvalos a consciencia… ellos son tu espejo. B) Evita que estén sobreexpuestos a información sobre la pandemia, es bueno que sepan lo que ocurre, pero elige explicárselos tú con un lenguaje adecuado para su edad. C) Pasar muchas horas pegado al televisor o a equipos electrónicos pueden conducir al aislamiento, mantén bajo control el uso de dichos equipos.

2. No trates de convertirte en maestra (o)

La situación es muy complicada y seguramente papás y mamás sienten presión para tomar el rol del educador, pero no se espera que ustedes asuman este papel ni que el hogar se convierta en una escuela.

QUÉ HACER. A) Acompáñalos. Lo que los niños (as) y adolescentes necesitan en su regreso a clases online es el acompañamiento de sus cuidadores, la guía académica seguirá siendo el maestro. B) Mentalízate. Es evidente que al inicio deberás dedicar más tiempo para comprender la nueva situación y a su vez ayudar a tus hijos a adaptarse. Piensa en que esto es temporal, con el paso de las semanas ellos conseguirán hacerlo por su cuenta.

QUÉ NO HACER. A) Enojarte, reclamar y decidir que tu hijo (a) no tomará las clases porque no le entiende. Hacer esto es enseñarle a tu niño (a) que puede renunciar a sus responsabilidades u obligaciones cuando éstas no le convengan o no le agraden. Una obligación no es negociable. B) Evita que tu hijo (a) adopte cualquier espacio en casa para tomar sus clases y hacer tareas, sobre todo si ese espacio es la cama e implica estar sentado en posturas incorrectas o si hay distractores como juguetes y televisión.

3. Regula el tiempo de estudio

Niñas, niños y adolescentes tienen diferentes periodos de concentración y atención, los más pequeños pueden concentrarse unos 20 minutos mientras que los adolescentes tienen un periodo de atención de 45 minutos o más.

QUÉ HACER. A) En los horarios que hayan establecido en familia, consideren periodos de pausa, pausas activas y descansos. B) El aprendizaje también va acompañado por momentos de entretenimiento. Todas las personas podemos aprender de muchas formas, echa a andar tu imaginación con tus hijos y ayúdales a hacer divertido su aprendizaje.

QUÉ NO HACER. A) Exceder los tiempos mencionados arriba, sentados y enfocados en un mismo tema hará que los niños se aburran, pierdan la concentración y se desesperen. B) Exigir un alto nivel de atención y respuesta. No importa si tu hijo (a) es adolescente o si lo consideras muy maduro (a) para su edad, la mayoría de las habilidades con las que contará para la vida adulta recién las está desarrollando, no lo presiones con expectativas desproporcionadas para la edad.

4. Crear una rutina

Los horarios y rutina ayudan a que la familia sostenga un sentido de normalidad. Sin embargo, es importante que sepas que habrá días en que tus hijos no querrán seguir esa rutina y sentirán apatía, esto es normal y esperado.

QUÉ HACER. A) Acuerden en familia horarios para hacer las tareas escolares procurando que en ese tiempo puedas estar con ellos ayudándoles en lo que necesiten. B) Propicia un tiempo de descanso para que puedan despejarse y después retomar las actividades de su rutina.

QUÉ NO HACER. A) Descuidar los horarios de sueño y descanso de tus hijos (as) permitiendo que se desvelen y/o se despierten en horarios que no solían hacerlo antes. B) Llevar un ritmo o rutina acelerada con la intención de «acabar rápido» y dedicar más tiempo al ocio.

5. Fomenta hábitos saludables

La vida escolar también suele ser tediosa para muchos estudiantes, por eso es necesario que fomentes que realicen en casa otras actividades.

QUÉ HACER. A) Promueve la actividad física como yoga, ejercicio, baile o que hagan otra actividad que les guste. Si lo hacen en familia ¡es aún mejor! B) Jueguen juntos. Jugar es divertido, pero también es un derecho de niñas y niños que les ayuda en su desarrollo físico y cognitivo. C) Cuida los horarios de comida y el tipo de alimentos que consumen tus hijos. Estar en casa es una oportunidad más para cuidarlos como te gustaría.

QUÉ NO HACER. A) Mantenerse sentados por horas frente a la computadora, permanecer acostados viendo televisión o jugando videojuegos. B) Descuidar los horarios y alimentación de tus hijos puede llevarlos a la desnutrición y debilitamiento de su sistema inmunológico, recuerda que no todos los alimentos aportan nutrientes y que hablar de desnutrición no es necesariamente hablar de personas con bajo peso, sino con carencias alimentarias y, en consecuencia, bajas defensas.

Finalmente, entendamos que, por más compleja que sea la situación, la educación no puede parar durante la emergencia sanitaria, ya que es una parte esencial en la recuperación de una crisis, aportando normalidad, sentido de la rutina, conocimientos y habilidades necesarias para el desarrollo y protección de las niñas y niños.

HELPSI CAPITAL HUMANO

¿Estrés, depresión, separación de pareja, fallecimientos…? ¿el regreso a clases se presentó en un momento aún más difícil para ti? Llámanos queremos ayudarte:

Contacto:

Fuenta base: UNICEF México

Comparte con tus amigos!