¿Cómo modificar comportamientos negativos?

“Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado.”

Proverbio Africano.

Para lograr un éxito empresarial es importante tomar en cuenta comportamientos negativos que suelen desarrollarse en el ámbito laboral, pues pueden comenzar como una pequeña fuga, pero puede generar estragos en la productividad y dinámica de un grupo determinado de empleados, afectando directamente en su motivación, que como vimos con anterioridad, es fundamental para el adecuado desarrollo de nuestro lugar de trabajo.

Es tarea ardua corregir las rutinas negativas, no se realiza en un día. Es necesario ser constante y seguir unas pautas para modificar nuestras malas costumbres. Por ello, es vital organizar nuestro tiempo, tener un riguroso control de este y priorizar tareas de tal forma que podamos sacar el mayor beneficio en nuestro periodo de trabajo.

Éstos son algunos hábitos negativos en el trabajo que se desarrollan a la hora de realizar nuestro cometido:

– No aprovechar el tiempo. ¿Estamos seguros de rendir al máximo? Es importante diseñar una organización de tiempo para que las actividades a realizar durante el día no nos sobrepasen, recuerda que el estrés es una capacidad que nos ayuda a rendir de manera efectiva cuando es necesario, pero constantes niveles altos de estrés nos llevaran a un desgaste físico y mental.

– Ser negativo. ¡Ten cuidado con tu actitud! No tener un comportamiento proactivo en el trabajo nos perjudica a nosotros y a nuestro ambiente laboral. Hemos de ser positivos y entre todos construir una atmósfera cordial en la que todos los componentes de la empresa se sientan a gusto. Por ejemplo, las críticas a los compañeros repercuten en el ambiente y en las relaciones entre los mismos. Mezclar temas personales con laborales puede acarrear conflictos en tu ámbito profesional.

– Malas relaciones profesionales. Un ambiente de trabajo cordial y la mejora de las relaciones profesionales hacen más sencilla la consecución de objetivos. No seas el «lobo solitario» de la empresa, mantén una relación afable con todos tus compañeros, sin depender del nivel en el que se trabaje.

Facultad de Psicología | USS 2021
Los malos hábitos en el trabajo suelen traer consigo una baja en la productividad de los empleados.

Claves para convertir los comportamientos negativos en positivos.

Para desarrollar buenos hábitos, lo primero es ser consciente de que hay aspectos que hay que mejorar y acto seguido marcarse objetivos de mejora. ¿Qué hábitos concretos quiero mejorar?, ¿qué nuevas conductas debo incorporar en mi actividad laboral y cuáles debo eliminar?

Después es necesario concretar qué se va a hacer para mejorar, pues un objetivo sin un plan de mejora es sólo un deseo ¿Qué voy a hacer para mejorar?  Una vez definido el plan de mejora es necesario la constancia, el trabajo diario y no rendirse. Las nuevas conductas pueden convertirse en hábito gracias a la repetición de estas en distintas situaciones del trabajo. Pero sin constancia, no hay nada que hacer.

– Identificar los hábitos negativos en el trabajo. Averiguar y reconocer lo que estamos haciendo mal. Crear un inventario con nuestros principales errores. No intentes cambiar todos a la vez, prioriza los más importantes y apúntalos en una lista.

–Elimina las malas prácticas. Cambia tu actitud y aptitud, corrige la metodología de trabajo. Realiza un exhaustivo control para no volver a cometer los mismos errores y medir tus progresos.

– Date un incentivo. Debes proponerte a ti mismo una recompensa. Una vez logrado los objetivos establecidos premia tu buen trabajo, de tal forma que tengas una motivación para seguir haciéndolo bien.

En esta ocasión hemos hablado de lo que puedes realizar para ser un mejor empleado, pues recuerda que, al momento de poner de nuestra parte para mejorar el clima laboral de nuestra sección, también nos estamos dando un beneficio de trabajar en un ambiente mucho más amable y no estresante.

Nuestros cambios producen cambios en nuestro entorno y en las personas que nos rodean, por lo que es puntual que llegues a identificar hábitos o conductas negativas en ti, en tus compañeros de trabajo y en cualquier otro nivel de ejecución. La expresión de inconformidades y felicitaciones, son vitales para que una relación de trabajo sea funcional y efectiva, siempre teniendo cuidado con la forma de expresar aquellas criticas constructivas, de manera en que sea mayor la probabilidad de un cambio.

Siga Leyendo:

Comparte en tus redes