Responsabilidad afectiva en nuestras relaciones

Sólo cuando somos responsables emocionalmente podemos generar vínculos sanos y duraderos.

El concepto de responsabilidad afectiva se aplica en todas las relaciones. La base de estos vínculos son las emociones de los integrantes y la comunicación y el respeto de ellas. Cuidado, respeto, empatía, son conceptos que están directamente asociados a la responsabilidad emocional o afectiva.

¿Qué es la responsabilidad afectiva?

La responsabilidad afectiva se basa en el consenso, cuidado y diálogo sobre los sentimientos y emociones que surgen en una relación de cualquier naturaleza. Cuidar implica escuchar al otro y acompañarlo teniendo en cuenta sus emociones.

Para asumir la responsabilidad afectiva debemos plantear acuerdos, evidenciar necesidades, explicitar deseos y tener empatía. Asimismo, debemos dejar claro el tipo de vínculo y, a partir de ello, cuidar del otro. De esta forma, lograremos relaciones afectivas más equitativas, respetuosas y transparentes.

Elementos clave para lograr la responsabilidad afectiva:

1.- Comunicación asertiva

Es una forma de defender nuestras necesidades, peticiones y derechos sin pisotear los de otra persona. Es un elemento clave porque nos permite llegar a acuerdos comunes, trasladar expectativas al otro, pedir perdón, explicar situaciones y conflicto.

2.- Empatía

Conectar con el otro. Empatizar con la otra persona nos puede ayudar a darnos una idea de cuando parar con alguna conducta o expresión errónea o que pueda estar lastimando, pregúntate: ¿Cómo me sentiría yo si me lo dijeran así?, ¿Cómo me sentiría yo si alguien me hiciera lo mismo?

Responsabilidad Afectiva – Roberto Rocha

Responsables emocionalmente en todos los ámbitos

Comportarse con empatía y responsabilidad con todas las personas forma parte de vivir en sociedad, desde pedir perdón a un compañero de trabajo por haber hecho una broma que le ha ofendido hasta darle el pésame a un ser querido cuando ha perdido a alguien; estas acciones forman parte de eso que en conjunto llamamos “responsabilidad afectiva” porque es actuar conforme al impacto que tenemos en los estados emocionales del resto. Es cierto que es un concepto del que se habla más para referirse a relaciones sexo-afectivas, románticas o estables de otro tipo, pero se debería extender a cada persona con la que tenemos una interacción.

Hay que resaltar lo importante que es ser responsables emocionalmente con nosotros mismos, pues el ser conscientes de nuestras emociones, provocará que tengamos la oportunidad de diferenciar los lugares, personas o situaciones que nos están causando daño, para que así podamos saber el momento exacto en donde nuestros límites y nuestro autocuidado debe entrar para ponernos como prioridad.

Referencias

RTVE.ES. (2021, 4 octubre). La responsabilidad afectiva y el peso de nuestros actos.

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